28 febrero, 2006

Pascual Marquina y Montilla

Corría la primavera de 1928, cuando la Hermandad de Jesús de las Prisiones contrató a la Banda de Música del Regimiento de Ingenieros Zapadores número 2 de Madrid, considerada una de las tres mejores de España.

La noticia de la presencia en Montilla de esta importante agrupación musical, fue publicada por la revista quincenal 'Montilla Agraria', que, en su número posterior a la Semana Santa, recogía el siguiente texto:

"Las Procesiones de Semana Santa, a causa del mal tiempo, no han resultado lo brillantes que se hacían esperar de los trabajos de las Cofradías. La de Nuestro Padre Jesús de las Prisiones, que hace su Carrera el Jueves Santo por la tarde, sacó sus Imágenes a pesar de que el tiempo amenazaba lluvia.

Resultó hermosa, pues además de que en este año ya han ido con hábito casi todos los hermanos que forman la Cofradía, ha asistido a ella la Banda del Regimiento de Ingenieros Zapadores de guarnición en Madrid, que está considerada como la tercera de España y que fue traída al efecto".


La Banda, que estaba dirigida por el maestro Pascual Marquina Narro (1873-1948), interpretó por las calles de Montilla las piezas populares de la época, tras el paso de La Dolorosa de la Iglesia de San Francisco.

Días después de aquella inolvidable jornada que estuvo marcada por la hospitalidad y la amabilidad ofrecida por Manuel Jiménez León, Hermano Mayor de la Cofradía, los componentes de la Banda se dirigían a éste en una carta escrita por Pascual Marquina, que publicaba la revista local 'Montilla Agraria' en los siguientes términos:

"Madrid, 24 de abril de 1928
Sr. Don Manuel Jiménez. Montilla

Distinguido amigo,

Esta Corporación, apreciando en cuanto valen las múltiples atenciones de Vds. recibidas, satisface hoy una necesidad sentida por todos y cada uno, rindiéndoles el más amplio y sincero homenaje de gratitud y simpatía. Nuestra amistad, que ha llegado a ser íntima apenas nacida, será imperecedera. Como imperecedero será también el recuerdo de las innumerables deferencias e inmerecidos elogios recibidos con extraña unanimidad de todo el pueblo de Montilla, rivalizando en sernos grato con tal vehemencia, que nos hizo pensar, si asistiríamos a un torneo de galantería y gentileza. Empeño vano porque nuestro corazón fue suyo tan pronto vislumbramos el grandioso recibimiento de que fuimos objeto.

A tan excepcional acogida, correspondemos con otra excepción, cual es la de dirigirnos a ese Gran Pueblo hospitalario colectivamente -de lo cual no hay precedente en la ya larga vida artística de esta Corporación-, para proclamar la gran bondad y nobleza de sus habitantes.

Para todos, nuestra amistad más sincera y nuestro eterno reconocimiento.

¡¡¡Viva Montilla!!!


La Cofradía de Jesús de las Prisiones, acompañada por las autoridades locales, ofreció una recepción en las Bodegas Cobos al maestro Pascual Marquina. Foto: Archivo.

Esta carta está firmada por D. Pascual Marquina y todos los músicos que forman la Banda del Regimiento de Ingenieros número 2, que como se recordará, vino a Montilla para asistir a la Procesión de Nuestro Padre Jesús de las Prisiones.

'Montilla Agraria', al publicar esta carta, y sintiéndose portavoz del pueblo de Montilla, agradece los conceptos de la misma y envía un cariñoso saludo a sus firmantes".

El gran afecto que Pascual Marquina profesó a Montilla a partir de entonces, se vio refrendado en estas cariñosas líneas recibidas poco después de aquella inmortal Semana Santa. Pero no todo quedaría aquí: nuevamente, la Cofradía de Jesús de las Prisiones contrataría los servicios de la Banda del Regimiento de Ingenieros Zapadores número 2 para la tarde del Jueves Santo de 1929.

Entonces, para tal fecha, y en agradecimiento perpetuo al pueblo de Montilla, Pascual Marquina compuso el pasodoble 'Solera Fina', en recuerdo de los magníficos caldos montillanos que tuvo el honor de degustar en las Bodegas Cobos. La fecha escogida para el estreno de la pieza musical fue la mañana del Sábado de Gloria, y el lugar, la emblemática Plaza de Alfonso XII, hoy conocida como Plaza de La Rosa, que fue ocupada por un grandísimo grupo de montillanos. 'Solera Fina' fue, por tanto, el mejor reconocimiento que el maestro Marquina pudo dedicar a los vinos generosos de esta tierra, entre los que se encontraba el 'Fino Panciblanco', marca registrada de la Bodega de José Cobos Ruiz, que hacía alusión al sobrenombre con que era conocida la Cofradía de la Ermita de La Rosa, por la particular combinación de colores morados y blancos de los hábitos de sus nazarenos. Curiosamente, una parte del beneficio de la venta de este vino era destinada a sufragar los gastos de la propia Hermandad.

Redacción
Revista VERA + CRUX, agosto de 2004

Pero no acaba ahí la historia, pues no todos conocen que los lazos de Pascual Marquina con Montilla continuaron. Como se ha dicho, era tal el agradecimiento de este gran músico a la acogida que aquí se le mostró que, interesado por nuestros vinos, cultura y forma de vida, compuso en 1929 un segundo pasodoble, desconocido para muchos, también dedicado "al muy noble y simpático pueblo de Montilla": 'Amontillado Fino'.

Esta vinculación que Pascual Marquina tuvo con Montilla hizo que, muchos años después, un grupo de montillanos amantes de la música decidieran adoptar el nombre del insigne músico para denominar a la recuperada, tras largos años tristemente perdida, Banda de Música de Montilla. Y es que, como decía el poeta, "un pueblo sin banda, no es un pueblo".

Su nieto Mariano Marquina, que curiosamente es nieto también de otro famoso compositor de pasodobles, José Martín Domingo, autor del célebre 'Marcial eres el más grande', realiza actualmente la labor de acopio de obras y recuperación de la memoria de su abuelo. No en vano, completó la partitura para banda de 'Amontillado Fino', que se hallaba incompleta. Fue generosamente donada a nuestra Banda de Música el 23 de septiembre de 1997, en un concierto homenaje a Pascual Marquina celebrado en la planta alta del Mercado de Abastos de Montilla, y en el que se interpretaron algunos de sus pasodobles por la banda montillana que lleva su nombre.

En la actualidad, tanto 'Solera Fina' como 'Amontillado Fino' siguen siendo interpretados por nuestra Banda de Música en numerosas ocasiones, como alegres himnos homenaje de Pascual Marquina a nuestro pueblo, a sus vinos y la hospitalidad de su gente.



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Escucha 'Solera Fina' (Letra y música: P. Marquina)

Sin letra
Intérprete: Banda Sinfónica Municipal de Madrid
Álbum: Maestros del Pasodoble
Año de grabación: 1995

Con letra
Intérprete: Manolo Escobar
Álbum: Los grandes pasodobles cantados
Año de grabación: 1982

Letra de 'Solera Fina'
Cordobesa es mi novia morena,
que quita las penas:
como ella no hay dos.
No la cambio por na' en esta vía,
porque es mi alegría,
mi luna y mi sol.
Es la rosa más linda y hermosa
y más olorosa que hay en mi rosal.
Su solera andaluza me hechiza
y tiene una risa
que no hay otra igual.
Te embrujó su querer.
Me embrujó, me alegró, me cegó,
se metió por mi ser.
Pues peor para ti.
Al revés, corazón, con razón
la querré hasta morir.
La tendrás que olvidar.
La amaré con pasión
cada vez más y más.
Sin su amor no sabré ya vivir,
sin su luz no podré caminar.
Sin su olor no sabré distinguir
el clavel del azahar.

Solera, solera fina
tiene la niña que yo quiero.
Solera, solera fina
solera de gracia y sal.
Más hembra yo no la vi,
más guapa ni más juncal.
Solera, solera fina
del vino de mi parral.
Las cositas del querer
son difícil de arreglar,
pero suele suceder
que al fin el hombre y la mujer
con un beso de amor,
firmen la paz.

Fuente: www.manoloescobar.net

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